viernes, 17 de agosto de 2012

Lunes 13 agosto 2012 8:10am / Día siete. Hanoi.

Lunes 13 agosto 2012 8:10am / Día siete. Hanoi. Ayer, después de 6 días comenzó el viaje. Después de un inicio atropellado y tan cansado que parecía hacernos querer volver. Ayer terminaron los vuelos por un tiempo. Hanói nos recibió agotadas y con hambre, pero ya podíamos ver que sería más verde que Jakarta, un poco más lleno de colores. De Ho Chi Minh no conocí nada más que los polvosos alrededores del aeropuerto. El calor es tanto que cuando sales de un cuarto con aire acondicionado sientes que por error entraste al cuarto de máquinas en alguna fábrica de Mérida. Parece ser que en algunas cuadras pasará, que esa calle está encerrada, pero luego poco a poco lo aceptas. Te rindes ante el sopor, ante los ríos de sudor que bajan de tus piernas y muslos. Piensas más despacio. He perdido parte de mi brincoteo, de mi agilidad y ganas de caminar sin rumbo. Planeamos caminatas largas, pero al emprenderlas resultan más agotadoras. En Ho Chi Minh celebre el oro de México. Entre vietnamitas desconcertados por mi apoyo al equipo opuesto y por mi alegría. El futbol a mí nunca me ha gustado, pero es cierto que una cosa así levanta la moral. Más estando tan lejos. Sentía que todos estábamos celebrando lo mismo. Y yo, que ahora más que en ningún otro viaje, siento la delicia de ser mexicana. Hay tantas cosas que quiero contar. Tanto que cada vez que salgo se que quiero poder compartir. No en palabras, sino en olores y vivencias. Tanto que quiero recordar. Los tres escasos d{ias de viajes se expanden en semanas y las vivencias en tardes de café. Regreso y no hay como contarlo todo, como compartirlo. Quiero hablarles de la gente en Jakarta, que te saluda sin cesar en cada esquina, en cada calle. La gente que se acerca a ver si puede darle la mano a Judith. Una rubia. De las motos y las calles incruzables de estos países. Del choque que vimos o provocamos: no estoy muy segura. De los grandes pequeños precios, que emocionan. De los templos con ofrendas de cerveza y los calamares secos en las esquinas. Del mercado sin luz. De los títeres en el agua. Títeres inventados en las épocas de inundación en los campos de arroz. Danzan sobre el agua movidos por ¨ hilos ¨ invisibles, mientras mujeres y hombres tocan una música dulce, dulce, y cantan los cantos más arrulladores de la zona. ________________________________________________________________________________________Monday August 13, 2012 8:10 a.m. / Day Seven. Ha Noi. Yesterday, after 6 days the voyage began. After a home run over and looked so tired that make us want to return. Yesterday ended the flights for a while. Hanoi welcomed us exhausted and hungry, but I could see it would be greener than Jakarta, a little more colorful. Ho Chi Minh did not know nothing but the dusty around the airport. The heat so much that when you leave an air conditioning mistakenly feel that you entered the engine room in a factory of Mérida. It seems that in some blocks will, that this street is locked, but then gradually accept it. You give in to the lethargy, to the rivers of sweat coming down your legs and thighs. Think more slowly. I lost some brincoteo, my agility and willingness to walk aimlessly. We plan long walks, but to undertake it are more strenuous. In Ho Chi Minh held the gold of Mexico. Among Vietnamese baffled by my support for the opposing team and my joy. Football to me I never liked, but certainly something like a morale boost. More so far away. I felt we were all celebrating the same. And I, now more than any other trip, I feel the delight of being Mexican. There are so many things I want to tell. So much so that every time I leave you I want to share. Not in words but in smells and experiences. Whether you want to remember. The three little d {ias expand travel in weeks and the experiences in afternoon coffee. Return and there is no way to tell all, and share. I want to talk to people in Jakarta, who greets you constantly on every corner, in every street. The people who come to see if he can shake hands with Judith. Blonde. Of motorcycles and streets incruzables of these countries. We saw the crash or cause: I'm not sure. Of the great small prices, thrilling. Of the temples with offerings of beer and dried squid at the corners. Market without light. Of puppets in the water. Puppet invented in times of flooding in rice fields. They dance on the water moved by ¨ ¨ invisible threads, while women and men play soft music, sweet, and sing the songs more cooing in the area.

domingo, 12 de agosto de 2012

8 agosto 2021 / 1:11am Día dos. Aeropuerto de LAX. Puerta 103. Vuelo de China Airlines 7 con dirección Taipei. La preocupación ha sido continua. Las oportunidades de perder este vuelo, varias. La posibilidad de quedarme en el “Adventure Hostel” me da dolor de estómago. La sala está llena de gente asiática. Me siento emocionada nuevamente. No he perdido nada, y tengo un asiento con espacio extra para pies. Me espera un vuelo de 13 horas y con suerte mucho descanso. Pienso seguido en la muerte. En la mía y en la de la gente que amo. El horror. El cansancio me hace sentir la muerte más cercana, más terrible. El cansancio la transforma. Reconoce el luminoso beneficio de la salud, del sueño, del tiempo, de la reparación. Ahora calma. 10 agosto 2012 / Dia cuatro, después de extraviar uno. Jakarta. SixDegrees hostel. Cikini Raya 60B Buenos días. Rico amanecer con Judith. Rico descansar, tomar café y estar aquí. El miedo se ha ido. Comprobando: Todo llega a quien sabe, o se obliga a esperar. La alegría, la confianza, la ilusión. De vuelta. Te reconozco voyager de mi corazón. Saludos. Ayer conocí a Fatma en el aeropuerto. Ella vive en LasVegas, pero es de aquí. Sus dos hijos son grandes, pero aun no tiene nietos aunque muera de ganas. Ha llegado a Jakarta 4 días antes de lo que le dijo a la familia para que pueda relajarse y estar sola con su hermana antes de verlos a todos y pasar todo el día hablando. Viene a descansar pero dice que se desvela diario por platicar con la familia. Suena rico y conocido. Pase el día con ella. Hubieron dudas, sopesamientos y finalmente decidí que era una excelente decisión. Tomamos el chofer de su amiga del aeropuerto, fuimos a su departamento con botones y empleada sub-pagada, comimos tempe y arroz. Masaje en la cabeza y peinado en un centro comercial del fin del mundo. Calles río y gente encadenada a monos. Monos encadenados a gente que se preguntan quien es más libre. Evidencia pura de la benevolencia del ciudadano indonesio. Ciudadano en apariencia similar a mis compatriotas, en donde tampoco me reconocen como local. El LA me volvieron a hablar en hebreo. Mexicanos y Kenianos incrédulos al conocerme chilanga. ____________________ August 8, 2021 / 1:11 a.m. Day Two. LAX Airport. Gate 103. China Airlines Flight 7 with Taipei address. Concern has been continuous. The chances of losing this flight number. The ability to stay in the "Adventure Hostel" gives me a stomachache. The room is full of Asian people. I feel excited again. I have not lost anything, and I have a seat with extra feet. I expected a 13 hour flight and hopefully plenty of rest. I followed in death. In mine and the people I love. The horror. Fatigue death makes me feel closer, more terrible. Fatigue transforms. Recognizes the benefit of health light, sleep, time of repair. Now calm. August 10, 2012 / Day four, after she loses one. Jakarta. SixDegrees hostel. Cikini Raya 60B Good morning. Rico dawn with Judith. Rico relax, drink coffee and be here. The fear is gone. Checking: Everything comes to those who know, or are forced to wait. The joy, confidence, enthusiasm. Back. Voyager recognize you from my heart. Greetings. Fatma met yesterday at the airport. She lives in LasVegas, but it's here. Their two children are grown, but still has no grandchildren but die of desire. Jakarta has reached 4 days earlier than they told the family so you can relax and be alone with your sister before you see them all and spend all day talking. Comes to rest but says he is revealed day by talking with family. It sounds rich and known. Spend the day with her. There were doubts, sopesamientos and finally decided it was an excellent decision. We took the driver of her friend from the airport, went to his apartment with buttons and sub-paid employee, ate temperature and rice. Head massage and styling in a mall doomsday. River Street and people chained to monkeys. Monkeys chained to people who wonder who is more free. Evidence from the benevolence of pure Indonesian citizen. Citizen looks similar to my countrymen, which they either know me at home. The LA I went to speak in Hebrew. Mexicans and Kenyans know unbelievers at Chilanga.

jueves, 9 de agosto de 2012

07 agosto 2012 / Día uno. Uno y medio. (First day. And a half.)

Los inicios siempre son los más duros. Mentira. Esta vez fue más duro. Más de lo esperado. La costumbre y la casa me acogieron como si nunca me hubiera ido. La gran comodidad, el gran abrazo. LA terminó de cansarme. Después de estar muy cerca de perder mi vuelo varias veces y por motivos diversos que quizá no vengan al caso, decidí usar los servicios del hostal ya pagado, para procurarme una comodidad no encontrada. Visitar Hollywood. El hostal, el kitch. Los Ángeles; el horror. Los primeros días siempre son los más duros. Subí al tren agotada. La zona desierta y la gente hambrienta. Pareciera ser que nadie aquí es paisano a pesar de que tantos lo son. El trayecto eterno, gris, vacío. Pareciera ser que la gente vive distinto, distinta. De una manera para mi inentendible. El calor y el polvo nublaron tanto como el cansancio y de pronto me encontré entre estrellas inútiles en la loza y rostros hostiles. Pensé en el hambre, pero ese no era el motivo. Si llegase el fin de la humanidad como me gusta imaginarla, sería algo como LA. LA hoy, sin papá ni mis 13 años. El deterioro. La decadencia. Los gordos pasean con minifaldas en calles llenas de nombres ajenos, entre restaurantes de comida-basura y ruido, sueñan con cosas que no pueden tener y compran objetos que no necesitan, sensaciones que no tienen. Tenía (tengo) ganas de salir corriendo a casa. A una casa que yo si tengo. Por primera vez siento un real dolor por mis hermanos migrantes, por la necesidad, por la soledad y la sequía a la que llegan buscando un hogar con más oportunidades. _______________________________________________________________________ Exploring the benefits and the free writing creation-reacomodation-invention of Google-translate. August 7, 2012 / Day One. One and a half. The beginnings are always the hardest. Lie. This time was harder. More than expected. The custom house and welcomed me as if I never left. The comfort, the hug. LA finished tired. After being very close to losing my flight several times and for various reasons that may not come to the point, I decided to use the services of the hostel and paid, to procure a comfort not found. Visit Hollywood. The hostel, the kitch. Los Angeles, the horror. The first days are always the hardest. I boarded the train exhausted. The deserted area and hungry people. It seems that nobody here is a countryman although many are. The eternal journey, gray, empty. It seems that people live different, different. In a way incomprehensible to me. The heat and dust clouded as well as fatigue and found myself between stars useless crockery and hostile faces. I thought of hunger, but that was not the reason. If it happens to humanity as I like to imagine it would be something like LA. LA today, without father or my 13 years. The deterioration. Decay. The big parade with miniskirts in streets full of foreign names, including junk food restaurants and noise, dream of things that can not have and buy items that do not need, do not have feelings. I had (I have) wanted to run home. In a house if I have. For the first time I feel a real pain for my fellow migrants, by necessity, by loneliness and drought in which they arrive looking for a home with more opportunities.

VIET-BALI

YO Comienza el viaje. El viaje despues del viaje y antes del viaje. El viaje del viaje mismo. Entender que todo es tan solo un viaje.

sábado, 28 de julio de 2012

Cansada de buscar los momentos perfectos. Cansada de esperar aquel momento ajeno, incontrolable en el cual decide quererla plenamente. Quererse. El momento instante. El instante cumbre. El pivote. La cima. El todo. Quizá siempre ha sido demasiado animal para ser mujer. Demasiado instinto, demasiada vida. Vida corta, impredecible. Vida que cae en desbandada por la borda. Vida en vértigo constante. Vida deseo. Demasiado deseo de vida en un solo cuerpo. Un cuerpo en el que a ratos frecuentes no cabía ni ella misma. Un cuerpo que le quedaba pequeño, pequeño e incomodo. Como cuando te afanas por ponerte un vestido que no queda y entonces subes el cierre, con ayuda de alguien más, de el calzón faja y de la mayor retención de aire posible, entonce sube. Sube, pero cuando te relajas sientes que te encuentras presa en algo tan simple como un vestido, pero tan incomodo como otra piel. La belleza se escapa y toda aquella gloria de la elegancia se ve comprometida por el sentimiento de gigantez oprimida, de encarcelamiento, de mascaras y falsedades. Deseas en secreto que se reviente, que se reviente en frente de todos y que caigan tus cueros y tus ropas de golpe en la pista. Que se reviente todo y entonces quedarte floja, cómoda, desnuda. Enfrente a una multitud perpleja. Una multitud asqueada pero envidiosa. Oprimida, reservada, con vestidos apretados y pretinas al borde del estallido. Multitud envidiosa. Y tú tan ligera, tan encuerada. Te pones a reír. Así se sentía, así, pero antes del estallido, mucho antes de los cueros y la risa. Era parte de la gran multitud y la única marcada diferencia era que nadie reía, ni ella, ni el, ni un persona en toda la bandada de apretados.

lunes, 2 de julio de 2012

México. Me dueles

México. Me dueles. Me duele lo que te pasa. El futuro que te hemos elegido. Me duele verte así tan sin esperanzas. Saber que regresamos a un gobierno que no me inspira cambio. A un gobierno que llegó al poder de las maneras más sucias. Saber que somos un pueblo en mayoría con necesidad, entender que si ya perdimos todo no hay mucho más que perder. Aceptarme todos, pero hablando desde mí. Desde mi carácter y mis circunstancias entrecruzadas. Yo soy quien voto libremente, también quien salió a votar amedrentado, quien vendió su voto por necesidad o hambre. Yo soy quien sueña en un cambio. Quien hubiera deseado pasar el domingo en vela contagiada de alegría. Quisiera hoy estar de fiesta, no con el pecho oprimido. Existía un deseo rabioso de salir sonriendo a la calle. De celebrar, de ilusionarme y esperar un cambio. Caí de golpe. Caímos. México. Me dueles. Tus prácticas. Sobretodo tu nuevo gobierno. Me dueles. Por el pueblo que hemos sido, y por quienes seguimos siendo. Me dueles por las circunstancias que nos hicieron llegar a resultados como los del domingo. La gente que las promueve, la gente que las permite y la gente que se ve orillada a seguirlas.
Somos jóvenes. Somos muchos. No hemos despertado aún pero sin duda abrimos los ojos. Pareciera que todo ha terminado pero en realidad está comenzando. Toma vuelo. Las caídas enseñan, pero enseñan para mañana, para hoy. Me ilusiona pensar en lo que viene al vernos uniendo fuerzas. Sin armas. Con libros. Abrir los ojos y sabernos capaces de cualquier cosa. Qué no nos pegue la calma, por favor, no te duermas. Tantas consciencias, tantas manos, tanta necesidad y deseo de cambio. Levantemos las manos. Luchemos, una lucha que solo tendrá sentido y fuerzas cuando los oprimidos y aquellos que con ellos realmente se solidaricen, busquen recuperar su humanidad, cuando no se sientan idealistamente opresores de los opresores, sino restauradores de la humanidad de ambos. Ahí radica la gran tarea humanista e histórica de los oprimidos: liberarse a si mismos y liberar a los opresores. Se tiene que “llegar a una liberación no por casualidad, sino por la praxis de su búsqueda; por el conocimiento y reconocimiento de la necesidad de luchar por ella. Lucha que, por la finalidad que le darán los oprimidos, será un acto de amor, con el cual se opondrán al desamor contenido en la violencia de los opresores, incluso cuando ésta se revista de la falsa generosidad. (Freire Paulo) Tenemos un México que sangra, que está herido. Tenemos miles, millones de manos que saben curar, que quieren hacerlo. Eda Sofía Correa

domingo, 1 de julio de 2012

Duele como una jaula. Palpita, reduce el aire. Una avalancha viene, y pongo las manos enfrente para escudar mi cuerpo sabiendo que me pegara con la fuerza de cien montañas. Jugué como una niña, inocente, torpe, ingenua. Tan ingenua. Aventé mi piedra al panal. Aventé mi piedra al panal de abejas estando parapléjica. Ahora no me muevo, no puedo correr. Siento el ardor, las punzadas. Permanezco inmóvil, quieta, adolorida. Díganme, cuánto dura esto. Cuando tiempo antes de caer.